Con los retoques digitales busco potenciar sensaciones sin llegar a crear una falsa realidad; la autenticidad es lo que aporta el mayor valor a una imagen.
No menosprecio el trabajo de los expertos en edición digital, pero el estilo que sigo es reflejar en mi trabajo lo que ven mis ojos guiados por lo que siente mi corazón, dejando de lado la transformación de lo que mi lente capturó, para solamente realzar las características que componen la imagen y que transmiten la esencia de su mensaje.
Por otra parte, si estás pensando en un retoque para eliminar las «imperfecciones» que puedes encontrar en tu cuerpo, créeme que la idea es reflejar en mis fotografías más que solo el aspecto físico, sino que lo que eres en realidad, potenciando tu simpatía, carisma y todo aquello que te hace un ser único y encantador.
Lo visual, sin duda es muy potente y ya conoces el dicho «una imagen vale más que mil palabras», pero considero que son dos caminos a seguir totalmente válidos. Se podría decir que son corrientes artísticas, una apegada a reflejar lo que ves y otra a reflejar lo que sientes. En la primera, plasmas la realidad solamente realizando en forma posterior a la caltura de la imagen lo que se conoce como un revelado digital, es decir, ajustando el balance de colores y zonas de luces y sombras para conseguir la imagen lo más fiel a lo que vieron tus ojos, lo que se consigue con la experiencia y el oficio del fotógrafo. Por otra parte, se tiene la tendencia a plasmar lo que uno siente, es decir, modificar la imagen, realzando exageradamente tonalidades, contrastes, luces, sombras o agregando efectos digitales, de modo que el resultado final mediante diversos retoques digitales termina siendo una obra de arte sin duda, pero que apela más a interpretaciones visuales de una emoción generada por la imagen en su forma original.
De todas formas, lo anterior no quiere decir que jamás efectúe un retoque ni modifique una imagen, sino que mi tendencia va más por el lado del realismo, pero siempre explorando este otro camino antes señalado.
